Hay un cansancio que no aparece en los manuales. No es el de las sesiones difíciles ni el de los casos complejos. Es el cansancio de sostener un dispositivo que, muchas veces, construimos a las apuradas: improvisando consentimientos, evitando hablar de honorarios, respondiendo mensajes fuera de horario, dudando frente a cada situación que no encaja en lo previsto.
Ese cansancio tiene un origen claro: cuando el encuadre no está construido con criterio, todo lo que sigue se vuelve más pesado. Y la clínica termina sosteniéndose en la voluntad personal del profesional, no en un dispositivo que lo cuide.
Este programa nace para que dejes de improvisar lo que sostiene todo lo demás.
Para psicopedagogas, psicólogas, fonoaudiólogas, terapeutas ocupacionales y profesionales de la clínica infanto-juvenil que quieren ejercer con criterio, sostener su rol con claridad y construir un dispositivo que también los cuide a ellos.
Sirve tanto si recién estás armando tu consultorio como si hace años trabajás y querés revisar (con honestidad) qué está sosteniendo tu práctica y qué no.
Encuentro 1 — El encuadre como acto clínico
La construcción del dispositivo que sostiene todo lo que viene después.
Martes 12 de mayo · 19 a 20.30 hs
El encuadre no es un trámite: es lo que vuelve posible un proceso terapéutico. Trabajaremos en cómo elaborar y comunicar el consentimiento informado, cómo construir un encuadre profesional y terapéutico desde la primera entrevista, y cómo transmitir toda esa información a las familias de manera asertiva y clara, sin caer en lo rígido ni en lo improvisado.